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Consejo Unitario
de Trabajadores Cubanos |
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EL Consejo unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) proclama ante cuba y el mundo los principios y valores que les son inherentes y a su vez les sirven de marco de inspiración y acicate en la búsqueda incesante de la plena implantación de una verdadera política de justicia social que posibilite una decorosa calidad de vida para los cubanos. Con vistas a alcanzar tan dignificante, ambicioso
y loable propósito, el CUTC, tiene como base de sustentación, para la
cumplimentación más efectiva de sus acciones prácticas, su firme seguimiento
al acatamiento de determinados postulados éticos y filosóficos, en los cuales
se apoya sustancialmente, fundamentados y contemplados en la siguiente: D E C L A R A C I Ó N D E P R I N C I P I O S PRIMERO: El CUTC valora como el don más preciado, el respeto a la dignidad humana, premisa esencial para el libre ejercicio de los derechos humanos. SEGUNDO: El CUTC reconoce el derecho de los seres humanos a la libertad e igualdad, sin distinción de clases por circunstancias étnicas, sociales, económicas, políticas, ideológicas, culturales o de cualquier índole, que discriminan, menoscaban o afecten de algún modo el pleno ejercicio de sus capacidades intrínsecas. TERCERO: El CUTC aspira y desea que el mundo sea más humano, más justo, más interrelacionado y que, basado en a la más sólida, transparente y perdurable solidaridad social, se formulen políticas benefactoras que promuevan la más honorable y justa solución a los problemas, a la vez que favorezca una cultura de diálogo y negociaciones, como requisito indispensable para el mejoramiento de las relaciones entre los pueblos y el sostenimiento de una paz real y duradera, a nivel internacional, mediante los intercambios económicos, sociales científicos, culturales y sindicalistas, entre las naciones del planeta. CUARTO: El CUTC rechaza el terrorismo, el armamentismo, la delincuencia, la marginalidad, el subdesarrollo, el analfabetismo, la miseria y la corrupción, en cualquiera de sus manifestaciones, a la vez desaprueba y combate el tráfico y/o consumo de drogas y sustancias estupefacientes, el comercio y el contrabando clandestino de personas y de armas, las bandas paramilitares, o las preparadas para perpetuar delitos y toda acción u omisión que atente contra la dignidad y la integridad física y espiritual de la persona. QUINTO: El CUTC se pronuncia a favor de la conservación, el progreso y la difusión del conocimiento, asumiendo el compromiso de impulsar, desarrollar y alcanzar la efectiva aplicación de una cultura de protección de los valores humanos. SEXTO: El CUTC proclama la autonomía y unidad sindical de los trabajadores cubanos, basada en los principios transparentes que sostienen la democracia e independencia, así como en las prácticas de la sociedad civil y de un pleno estado de derecho, coadyuvando a remover -en los casos que proceda a sumirse para beneficio de la clase obrera- las estructuras burocráticas, inoperantes y dependientes de las malas directivas, o erróneamente interpretadas, que emanan de intereses de dirección estatal y/o partidistas. SÉPTIMO: El CUTC considera esencial el efectivo ejercicio de la democracia sindical, para lo cual agrupa en sus filas a trabajadores manuales, intelectuales, industriales, del campo, del aire y del mar; a técnicos, maestros y profesionales; a los artistas, a trabajadores públicos, privados, asalariados o autónomos que, conscientes de su condición de pertenecer a la clases obrera organizada, independientemente, muestren su interés (de manera firme, entusiasta y combativa) de participar en el mejoramiento, reconstrucción y progreso material y espiritual de la nación cubana. OCTAVO: El CUTC rechaza cualquier forma de intervención ajena a sus intereses y valores más auténticos y se auto proclama, -en su actuar- no comprometerse y mucho menos vincularse a actividades políticas, partidistas, sectarias o estatales, con un claro empeño y obligación de estrechar con firmeza los lazos de fraternidad y solidaridad hacia los trabajadores cubanos, no importa el lugar donde se encuentren, ni la ideología o religión que profesen. NOVENO: El CUTC propugna, y hace suya, toda actividad defensiva u ofensiva tendiente a preservar la independencia, dignidad y soberanía nacional, oponiéndose irrestrictamente a todo tipo de subordinación, dependencia, sujeción o dominación extranjera. DÉCIMO: El CUTC postula, como premisas fundamentales en la consecución de la autonomía y unidad sindical de los trabajadores cubanos, la promoción de las reivindicaciones clasistas populares y nacionales siguientes:
UNDÉCIMO: El CUTC, por medio de sus unidades básicas adscriptas (el Instituto Cubano de Estudios Sindicales Independientes, el Buró de Asesoramiento Jurídico Independiente Laboral) ha elaborado los Anteproyectos de Leyes enunciadas en el inciso g) del apartado anterior. DUODÉCIMO: El CUTC, como objetiva expresión de la presente DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS, ratifica su indeclinable compromiso con los valores de la democracia popular y participativa del pueblo, el Estado de Derecho, las prácticas de la sociedad civil, el pluralismo político e ideológico, el respeto a los valores humanos y las libertades fundamentales del individuo, garantizadas en los instrumentos legales y consagrados en la Carta de las naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los principios de soberanía, gobernabilidad democrática, igualdad ante la Ley. El derecho a la libertad, la estabilidad, la justicia y la paz. DÉCIMO TERCERO: El CUTC se pronuncia por una participación real, activa y permanente de la ciudadanía y en especial de los trabajadores, a través de organizaciones no gubernamentales, sindicales, sociales o profesionales. DÉCIMO CUARTO: El CUTC reafirma su vocación pacifista, exenta de violencia, no siendo promotor ni propiciador de convulsiones ni conflictos o explosiones sociales, considerando que sólo bajo los valores de una democracia real y participativa, los trabajadores cubanos podrán alcanzar la verdadera participación. DÉCIMO QUINTO: El CUTC se solidariza, adhiere y hace suyos los pronunciamientos vertidos por la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) a la cual está filiado respecto al ALCA, cuyo bloque o integración a los estados Unidos no considera provechosa para los pueblos de nuestra América, así como no es partidaria de las políticas neoliberales, por considerarlas nocivas a la economía de los pueblos latinoamericanos. DÉCIMO SEXTO: El CUTC comparte la posición de la CLAT en cuanto a la necesidad del levantamiento y cese del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba, desde hace más de 40 años, de forma continua e ininterrumpida, permanentemente. DÉCIMO SÉPTIMO: El CUTC, como principio de solidaridad sindical internacional, ha consolidado sus relaciones de trabajo gremialmente con la Confederación Mundial de Trabajadores (CMT), como con la CLAT, a la cual se encuentra afiliada como Organización Sindical, mientras que con la Confederación de Sindicatos Cristianos de los Países Bajos (holanda) el principio de interrelación se ha perfeccionado durante los últimos años, mediante Convenios de Colaboración suscritos entre ambas partes, lo que nos ha permitido contar con su ayuda, cooperación y asistencia, tanto espiritual como financiera. DÉCIMO OCTAVO: El CUTC, bajo este loable propósito ha logrado mantener un clima armónico de relaciones de colaboración con diversas organizaciones sindicales, a nivel mundial, con el fin de desalentar las tensiones y establecer, como lo ha venido haciendo, un marco adecuado de intercambio de ideas y experiencias, sustentadas en la reciprocidad, haciendo surgir un modelo de integración inspirado en las mejores tradiciones de unidad, proclamada por los próceres de nuestra independencia. DÉCIMO NOVENO: El CUTC, sustentando en la
presente DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS -cuyos basamentos han sido transmitidos por
sus auténticos y legítimos precursores, de firma raigambre obrera- significa
de modo tajante su oposición y rechazo a la Ley Helms-Burton, al bloqueo y a la
guerra económica contra nuestro pueblo, reafirmando con altivez y dignidad, el
más sagrado respeto y veneración a nuestra autodeterminación, independencia y
soberanía nacional, a la vez que aspira a conducir a los trabajadores cubanos
al logro de un imperecedero bienestar y al disfrute de la paz en un clima de
armonía y compenetración, en su tránsito por los principios de la democracia
sindical y lucha por la obtención de una efectiva y real justicia social, como
auténtica garantía del ejercicio de los derechos y legítimos intereses de los
trabajadores, de modo que aseguren permanentemente sus óptimas condiciones de
trabajo y calidad de vida. Lázaro Cuesta Collazo |
Consejo Unitario de
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