por Aimée Cabrera
El periodista Richard Roselló fue interceptado por dos
oficiales de la Seguridad del Estado en el municipio habanero de
Batabanó, a las 9 de la mañana, del Lunes 10 de marzo.
Roselló se dirigía a tomar el ómnibus que lo traslada
hacia el centro de la capital para hacer variadas gestiones , y
participar en horas de la tarde , de una tele conferencia para
periodistas independientes que se realizaría a la 1 y 30 p.m.
Según relata el reportero, los dos oficiales no eran de
los que trabajan en esa localidad habanera, y eran dos hombres jóvenes,
“de no menos de 40 años”, uno tenía grados de capitán y hablaron con
él cerca de una hora.
Entre los temas hablados, le advirtieron que le iban a
obstaculizar sus visitas a la Oficina de Intereses, adonde Roselló
acude cada semana para usar el servicio de Internet gratuito que se
oferta en los dos centros de información con que cuenta la SINA, así
como a las tele conferencias mensuales que son impartidas para la
superación de los periodistas independientes.
Roselló añade: “El propósito de ellos era impedir que
asistiera a la tele conferencia del Lunes, ellos usaron fundamentos
triviales como que esas clases incluyen técnicas periodísticas para
derrocar a la revolución, y sembrar la falsedad en el proceso de la
Batalla de Ideas”.
Según pudo constatar al siguiente día con otros colegas,
la tele conferencia trató el tema de cómo ser veraz en el periodismo,
utilizando noticias aparecidas en medios de prensa internacionales,
entre otros aspectos periodísticos, que son utilizados a nivel mundial
por todas las personas que ejercen dicha profesión.
No obstante lo trivial del tema tratado por los agentes,
el periodista Richard Roselló fue entrevistado en una fría habitación de
la PNR de su localidad. A las 10 a.m. salieron del recinto los
entrevistadores, con la supuesta intención de continuar en breve, pero
nunca regresaron. Roselló permaneció 7 horas bajo arresto, sin ingerir
alimentos