Injusto desempleo
por Aimée Cabrera
De nada
vale que un trabajador en la Cuba del Nuevo Milenio, cumpla con
parámetros tales como asistencia, puntualidad, cumplimiento de la
jornada, y otras idoneidades, si éste cae en desgracia, por cualquier
arbitrariedad.
Manuel
Aguirre Labarrere trabajó como custodio en el Instituto Cubano de Radio
y Televisión, ICRT durante 8 años, hasta que fue cerrada su plaza, en
fecha reciente.
“Al
cerrar mi plaza de custodio, no me dieron opción ninguna, como estipula
la ley “- dice Aguirre y explica:”mientras estuve en activo, nunca fui
sancionado, al contrario, era visto como un trabajador ejemplar.”
Él añade
que, “aún sus compañeros lamentan la injusticia cometida por el ex
coronel Carlos de Vines, la Jefa de Recursos Humanos, Mercedes Naranjo y
María Coto, trabajadora también de dicho departamento”.
Aguirre
destaca que siempre fue marginado y nunca se tuvo en cuenta su espíritu
de superación, que lo llevó a estudiar y especializarse en diversas
esferas artísticas, como la del audiovisual, donde nunca le dieron la
oportunidad de desarrollarse.
En la
actualidad, Manuel Aguirre sigue sin trabajo, y sin haber escuchado una
explicación convincente de sus jefes, ni que hablar del sindicato de su
centro.
Aguirre
se desempeña como miembro activo del Movimiento de Integración Racial,
Juan Gualberto Gómez, dirigiendo un centro cívico de esta organización,
el cual incluye varios municipios de la provincia Habana.
También,
este obrero de innato talento incursiona en distintos géneros
literarios y ejerce el periodismo, tratando en los mismos el tema de la
cuestión racial en Cuba.