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Consejo Unitario
de Trabajadores Cubanos |
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Onomásticos otoñales. Septiembre llega con su porte, como mes serio después de las vacaciones de verano del hemisferio norte, es el tiempo para sentar cabeza y comenzar a hacer proyectos para el fin de año. En Cuba, es el mes en que nacieron en muy diversas etapas , artistas muy destacados , que no alcanzaría la cuartilla, para enumerarlos, por eso hay que hacer una selección de selecciones para hablar de unos pocos. De todos mencionaré primero al cantante, compositor y pianista Ignacio Jacinto Villa y Fernández, bautizado por Rita Montaner, la Única, con el irónico apodo que se convirtió en su nombre artístico: Bola de Nieve. Nació este gran artista cubano en la villa habanera de Guanabacoa, el 11 de septiembre de 1911; su carrera empezó por la puerta ancha en el año 1933, en México. A partir de este momento, su talento chocó con la fama que lo llevó a recorrer el mundo, como embajador de nuestra música. Autor de Si me pudieras querer, Ay, amor, No dejes que te olvide, o Tú me has de querer, de gran aceptación por el público más refinado, las reconoció como “cancioncitas”, en un gesto de desmedida humildad, ante la obra tan destacada de otros tantos compositores de su tiempo. Hizo de él , sin embargo, La Flor de la Canela de Chabuca Granda o La Vie en Rose, de Edith Piaf, como hizo suyos además otras interpretaciones a las que llenó de su sello muy personal, con esa forma de cantar, a media voz, como si recitara, o con alegre algarabía, casi infantil. Con una forma peculiar de tocar el piano, y con su voz de timbre nada clásico, fue reconocido como grande por Ernesto Lecuona , y por tal motivo, ejecutaron a dos pianos, en el Teatro Principal de la Habana, composiciones del maestro tales como” El cabildo de María la O” y “Como arrullo de palmas”. Fue acompañante de Rita Montaner, integró el elenco de Lecuona, compartió escena con la compañía de Conchita Piquer , alternó con grandes como Lena Horne y fue ovacionado por su magistral concierto en el Carnegie Hall en el 1948. Cantó en varios idiomas como fueron el Francés, Catalán, Inglés, Italiano y Portugués. Después del ano 1959, permaneció en Cuba y llevó su arte nuevamente por todos los continentes, en viaje de trabajo, cuando se encontraba a principios del mes de octubre de 1971 en la tierra azteca, que lo vio nacer como estrella, y en tránsito hacia el sur latinoamericano, falleció este inigualable músico. Aún lo recuerdo saliendo del canal televisivo que se encontraba en la calle P en el Vedado, de impecable traje gris y sombrero , que ladeaba, con sus ancha sonrisa, cuando el público emocionado, saludaba al gran Chevalier cubano.
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