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Consejo Unitario
de Trabajadores Cubanos |
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En el Mundo católico de la Isla.
Los feligreses
y pueblo en general se preparan para la Semana Santa , y este
domingo se repartió la Carta Pastoral del Cardenal y Arzobispo
de la Habana, Jaime Ortega Alamino, a los sacerdotes, diáconos ,
personas consagradas y a todos los laicos sobre la conversión.
En la misma, el
Cardenal enfatiza que estamos en Cuaresma, “Tiempo de Gracia”,
para que cada persona abra su corazón a Dios, recordando el
Vigésimo Aniversario del Encuentro Nacional Eclesial Cubano,
celebrado en febrero de este año, que fue un recuento de todo
lo hecho durante estas dos décadas, destacando que, la Iglesia
en Cuba, prosigue su trabajo afianzando la presencias de la
Virgen de la Caridad como símbolo patriótico y cultural de
nuestra Isla.
Recordó los
tiempos difíciles que ha tenido que afrontar la Iglesia y sus
fieles a través de los tiempos sin perder la tónica misionera y
encarnada que aún debe seguir caracterizándola, profundizando
en el Plan Pastoral que los Obispos han entregado a la Iglesia
, para hacerlo efectivo en septiembre, mes en que se celebra la
festividad de la Virgen de la Caridad, el cual se extenderá por
cinco años y estará en continuidad con el anterior, por esta
razón, las comunidades católicas son más dinámicas y han
aumentado las casas de oración y de misión, formándose nuevos
cristianos que trabajan para la Iglesia y la sociedad.
El Arzobispo
plantea en su misiva que, para preparar el nuevo Plan Pastoral y
saber las opiniones de los católicos en la Isla, se hizo una
encuesta en todas las comunidades, sobre cómo quieren que
continúe su misión en el país, en la que las respuestas
resaltaron por lo interesante de las mismas y por su deseo de
profundizar en la espiritualidad.
Ortega
considera a la espiritualidad como primera prioridad y se
pregunta cómo estamos respondiendo al llamado de Dios y anuncia
que la Iglesia presentará en septiembre un plan para que cada
grupo católico “haga presente a Cristo en medio de nuestro
pueblo y sea como la voz de Jesús que convoca a nuestros
hermanos al amor”.
Este plan es
una invitación por tanto a ser discípulos de Cristo :”Solo el
verdadero discípulo, centrado en Cristo, con una espiritualidad
fuerte, puede llevar adelante la misión de la Iglesia, vivir
serena y gozosamente su fe y sembrar esperanza , proponiendo a
otros , en toda libertad, el Evangelio del Reino de Dios”.
Después dejó
explicada las pretensiones eclesiales durante estos cinco años
que son potenciar la misión y el discipulado desde las
comunidades y su renovación y profundización espiritual para
poder ayudar en la transformación de la realidad cubana; la
promoción de dicha espiritualidad para generar una identidad
católica; por último invitó a todos a escuchar la voz del Padre
en este tiempo de Cuaresma,”para dejarnos iluminar por Cristo,
para”para dejarnos iluminar por Cristo, para ser transfigurados
por EL”.
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