¿ Se enfrentan de verdad los
problemas subjetivos en los centros laborales cubanos ?
Los sindicatos pertenecientes a los
diversos sectores económicos cubanos celebran desde hace un par
de meses, plenos y conferencias donde se debaten situaciones
consideradas subjetivas pero que van tomando un cáriz peligroso,
por cuanto se han instituido como hechos irrelevantes cuando
están enmarcadas dentro de los hechos conocidos como delictivos
que conllevan a la corrupción, y por tanto, a una deplorable
imagen de las administraciones y colectivos de trabajadores, qué
decir de los dirigentes sindicales que estén al frente de estas
instituciones.
Por una parte, algunos obreros de esos que van quedando pocos y
que no temen ponerse de pie en plena asamblea sindical y llamar
a cada cosa por su nombre, reiteran sus quejas en cuanto a los
problemas serios con el transporte para poder llegar temprano al
trabajo, ya que no todos los trabajadores tienen las facilidades
que brindan los ómnibus asignados a unos cuantos centros, es
inaceptable y deprimente que un trabajador permanezca en una
parada más de una hora sin lograr tomar el autobús urbano que no
pasa, o llega relleno y no puede montar ningún usuario, o
simplemente se lleva la parada, y que, cuando llegue a su
trabajo, se encuentre a un dirigente presto a criticarlo
y hasta a sancionarlo para quitarle la posibilidad de obtener
estimulaciones o chantajearlo con la evaluación integral, ¿ qué
tiene que ver el rendimiento laboral , muchas veces excelente,
con que el obrero no pueda llegar a una hora en punto porque no
se satisfaga esa necesidad de él?
Otra situación que atenta contra la masa trabajadora es la
concerniente a la casi nula atención al hombre, que es como
cumplir con parámetros para quedar bien con las inspecciones y
que en la realidad no dan al obrero un mínimo de comodidades ni
cumplen con sus principales necesidades.
Todavía existe mala organización del trabajo, insuficiencias en
el proceso inversionista, atrasos en los pagos de salarios,
difíciles condiciones de trabajo, poca calidad en las comidas,
problemas para darle al trabajador el descanso de sus vacaciones
cuando éste más las necesita, son pocos los centros laborales
donde se cumplen con eficiencia las medidas de protección e
higiene reglamentadas.
Los dirigentes sindicales junto a las administraciones se
encaran a los colectivos enumerando las manifestaciones de
indisciplina, delitos y corrupción, que se van generalizando en
todos los sectores, y se reflexiona sobre nuevas sanciones más
severas, para los involucrados en estos hechos, a sotto voce
todos comentan que en muchas ocasiones estos jefes no dan el
ejemplo requerido ni tienen el nivel de exigencia necesario, es
como dejar hacer para que nadie se fije en lo que hacen ellos ,
con finalidades y objetivos quizás más nefastos.
Los trabajadores cubanos quieren cumplir con su jornada laboral,
quieren ser eficientes, pero quieren tener comodidades,
estimulaciones decorosas, buenas opciones sindicales para sus
vacaciones, ser escuchados y defendidos por sus dirigentes
sindicales y sus administradores, tener a mano, todo lo que
necesiten para realizar sus labores con eficiencia, y entonces
cesará el robo de recursos, porque en la vida cotidiana, los
trabajadores son seres humanos, personas que tienen que vivir,
mantener a otros familiares y no malvivir o acudir a centros de
trabajo para ser tratados como esclavos, estas y otras
inquietudes son conocidas por todos, ahora queda que, los que
están arriba, sepan acordarse de cuando estaban abajo, o al
menos aprendan a escuchar para poder solucionar los problemas
que primero fueron subjetivos y que ya están agudizados.