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Consejo Unitario
de Trabajadores Cubanos |
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Ciudad de La Habana, 24 de febrero De: Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC)
A: Sr. Pedro Ross Leal
Secretario General Central
de Trabajadores de Cuba (CTC) REF: SOLICITUD DE INVITACIÓN AL DEBATE Y XIX CONGRESO DE LA CTC Como UD. conoce el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos es un sindicato no admitido en el Registro de Asociaciones, por lo cual tiene carácter ilegal. Nuestra labor nos hizo acreedor de pertenecer, en el año 1998, a la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), la Confederación Mundial del Trabajo (CMT) y cuenta con el reconocimiento de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y diversas Organizaciones sindicales, entre ellas la CNV-ACTIC KOM OVER (Confederación de los Sindicatos Cristianos de los Países Bajos). El pasado lunes 28 de enero la Central de Trabajadores de Cuba y los sindicatos que la integran convocaron al XIX Congreso, el cual llama a la clase obrera cubana a un proceso de discusión y análisis de dicha convocatoria en las organizaciones sindicales de base de los centros de producción, docencia, investigación y servicios, para culminar en el mes de abril del 2006. La clase obrera cubana es portadora de la estirpe de los grandes pensadores y luchadores que, en el terreno síndico-laboral, convirtieron en baluarte las reivindicaciones conquistadas a costa de sangre y lucha de los trabajadores. A la lista de sindicalistas como Jesús Menéndez, inigualable líder azucarero y Lázaro Peña, quien fuera el Secretario de la CTC en los Congresos realizados en 1939, 1940, 1942 y 1944, antes y después de ambos baluartes, abonaron el terreno hombres y mujeres cuyos nombres harían interminable la lista, a la vez de hacernos proclives al irremediable error de omitir alguno. En el ámbito teórico nuestra pacífica lucha está encaminada a los objetivos trazados por el XIX Congreso de la CTC, por lo que no encontramos contradicción entre lo que éste aspira para la clase obrera y lo que el CUTC desea para ella, de modo que se hagan efectivas las instituciones laborales emanadas del Derecho al Trabajo, tales como: seguridad y asistencia social, protección e higiene del trabajo, estimulación material, moral, salarios, vacaciones anuales pagadas, licencias no retribuidas y retribuidas, entre otras que en su momento presentaremos como fojas de nuestras consideraciones a los problemas medulares que aquejan, afectan y minimizan a la clase obrera cubana, como muestra de que el CUTC vive al lado de los obreros y se nutre de la sabia de sus sinsabores.. Los cambios impuestos por el modelo neoliberal en el mundo del trabajo, la contratación colectiva, las relaciones laborales, la aparición de la de tecnología digital al servicio de las comunicaciones, entre otros adelantos técnicos, obligan al movimiento obrero a replantear su política en materia de comunicación, trabajo y síndico-laboral, posible en la medida en que los trabajadores vivan al día de frente al acontecer mundial, no de espaldas a él. La clase obrera cubana pueden sustraerse de los medios masivos, ni del desarrollo de las Nuevas Tecnologías de la Información, única forma de no ser manipulados, distorsionado, ni falseada nuestra realidad, máxime si tenemos en cuenta la presencia del capital extranjero en diversas entidades y su incidencia en los trabajadores de esos sectores, en contraposición con la inmensa mayoría de loss trabajadores que no goza de las prerrogativas que implica laborar en esas entidades. La descontrolada globalización es un atentado a la cultura del trabajo. Obligatoriamente esto conlleva a los sindicatos a defender su la identidad laboral, partiendo de bases sólidas, firmes y de la más alta democracia y representatividad, con líderes que efectivamente se opongan a las administraciones en defensa de los trabajadores. Entre los objetivos a analizar en dicho XIX Congreso se plantean los medulares que afectan a los trabajadores, muchos de los cuales son abordados en la Convocatoria, con la preocupante que representa que dichos problemas no sean tratados en las discusiones de base, se supriman en instancias superiores, o que los mismos no sean objeto de análisis en el Congreso, entre otros debido a que UD. expresó “que no es una discusión para recoger problemas, sino para buscar las mejores alternativas para su solución, y solo cuando éstos no tengan una respuesta en la organización sindical se deben incluir en la agenda de las conferencias municipales” (1) Periódico Trabajadores, lunes 21 de febrero del 2005). Esto es preocupante si tenemos en cuenta que el sindicato, defensor de los intereses de la clase obrera, se pronuncia sobre problemas que a pesar de tener un fundamento material, en sí son subjetivos, intangibles, y quienes verdaderamente deben y tienen la responsabilidad de llevarlos a vías de hecho son las administraciones de las entidades laborales, cualquiera que fuere su naturaleza -respecto al capital nacional o extranjero- , ante el empuje de los sindicatos, cuando verdaderamente defienden al trabajador y la administración choca contra su fuerza imperecedera. Hay problemas simples, como la merienda del trabajador, que no pueden ser solucionados en el centro de trabajo, porque el refresco, por ejemplo, depende de un fondo, etc. etc., de modo que el burocratismo frena un hecho tan sismple como un refresco y el sindicato no puede darle solución, a menos que lo adquiera con lo abonado por los trabajadores. Por ello discrepamos de ud., consideramos que todos los problemas deben abordarse, porque un problema que afectre al trabajador emana de una deficiencia o negligencia administrativa. Los problemas -medulares o no- de la clase obrera deben ser analizados desde la base y llegar al municipio, la provincia y al Congreso, no limitar a los obreros en lo que pueden o no discutir y elevar. El fundamental problema de los trabajadores cubanos parte del salario, y se evidencia que la Resolución no. 39/004 (sobre las formas y sistemas del pago) no se adapta a algunas entidades, como la científica, además de su tecnicismo y complejidad. A lo anterior hay suma que el Perfeccionamiento Empresarial, el cual también beneficiaría al trabajador, presenta dificultades ante el incumplimiento de parámetros establecidos que impiden el incremento salarial que verdaderamente beneficie al trabajador, de modo que el esforzado pueda resolver sus problemas fundamentales, lo cual incitaría al resto a cumplir y beneficiarse de un estímulo que esté por encima del salario. Para ello consideramos que es ineludible, indispensable e improrrogable una Reforma General de Salario, por categoría ocupacional que abarque a los diferentes sectores y entidades laborales, de modo que los incrementos, por parámetros establecidos, realmente logren que el trabajador se sienta beneficiado. Partiendo de la representatividad del CUTC en la clase obrera cubana, mediante la presente solicita a la CTC su invitación para participar los debates de los trabajadores y en el XIX Congreso.
Atentamente,
Comité Ejecutivo CUTC
“TODO ESTÁ DICHO, TODO ESTÁ ACORDADO, LO QUE
FALTA
ES LA PRÁCTICA PLENA Y COHERENTE ¡POR LA LIBERTAD, EL DERECHO, LA SOBERANÍA Y EL BIENESTAR DE LOS TRABAJADORES!
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